Fernando Rey Mercedes Gómez, quien permaneció varias horas atrincherado en su residencia luego de quitarle la vida a su pareja sentimental y de herir a su hijastro en el sector Alma Rosa I, no tenía orden de arresto en su contra, ni había sido denunciado por violencia intrafamiliar.

Así lo informó la Policía Nacional al indicar que a Mercedes Gómez se le ocupó una pistola calibre 9mm con su cargador, tras ser capturado después de un proceso de negociación de unas ocho horas.

La fallecida es María Dolores Marte Tavarez, de la misma edad, mientras que el hijo de ésta, de 25 años, quien se encuentra estable en un centro de salud, presenta herida de bala en su abdomen y brazo izquierdo.

De acuerdo al informe preliminar, en horas de la mañana el herido era perseguido por su padrastro (detenido) con la referida arma de fuego en manos, hasta lograr alcanzarlo y ocasionarle las heridas antes citadas, para luego entrar en el vehículo tipo jeepeta donde se encontraba el cuerpo sin vida de su esposa, a quien le había ocasionado una herida del mismo tipo que le causó la muerte.

Agrega que luego de varios minutos, salió del vehículo y entró a su vivienda donde permaneció encerrado por varias horas, mientras las autoridades policiales de puesto en la zona rodearon el lugar a los fines de capturar con vida al homicida para que responda por el acto cometido, por lo que, al sentir el constante asedio policial, decidió salir y entregarse.

El apresado será puesto a disposición de la justicia a través del Ministerio Público por el crimen cometido.

“Fracasé… Gracias por llamarme, lo quiero mucho; fracasé mi compadre”, se quejaba ayer el hombre cuando respondía a una llamada que le hizo un compadre para convencerlo de que se entregara a los agentes policiales.

En un audio de la llamada que difundió el periodista Roberto Cavada se escucha a Fernando Mercedes Gómez decir que temía ser detenido y que por eso quería suicidarse.

“Compadre, me voy con ella, ella se fue. Yo me voy con ella; cuide de mis hijos y de mi familia. Compadre, no quiero caer preso, si me entrego voy a caer preso… la tengo en la boca (el arma), compadre”, se escucha la voz que se atribuye al feminicida.